Edgar Ferrer

Por Edgar Ferrer 

En esta entrada de la serie sobre vidas de músicos como la de Antonio Vivaldi, quiero compartir la experiencia del músico, guitarrista, compositor, arreglador y docente chileno Francisco Soto Aparicio con las Técnicas de Creatividad Musical. Su mirada sobre el método de enseñanza a través de la exploración musical funciona como un espejo que refleja el trabajo docente, al tiempo que incorpora la dimensión de estudiante que él mismo transitó.

El proceso de enseñanza, es decir, el trabajo que llevan a cabo los docentes, no siempre se condice con el proceso de aprendizaje que encaran los estudiantes. Ambas partes, docentes y estudiantes, son imprescindibles para que los conocimientos se elaboren y se asienten, en cualquier campo de conocimiento a tratar. 

Muchas veces, el desafío está en adquirir las herramientas pedagógicas necesarias para poder transmitir los conocimientos que hemos incorporado. La experiencia con el soporte de las técnicas de creatividad musical que compartió Francisco Soto Aparicio, en este sentido, es clave para su práctica docente. Como sus colegas mencionados en artículos anteriores, él también encontró una forma de enseñar a través del libro, además de que este lo ayudó a aprender. 

De estudiante a docente, el recorrido de Francisco Soto Aparicio en las técnicas de creatividad musical

Francisco Soto Aparicio vive actualmente en Córdoba y desarrolla allí su actividad artística y pedagógica, además de producir contenido para su prolífico canal de YouTube y página web, donde comparte sus conocimientos sobre música y composición. Su recorrido puede ser comparable a la vida de Antonio Vivaldi hoy, en el sentido de que a la vez que toca un instrumento, forma a otros, continúa formándose y genera bienes culturales a través de sus arreglos y composiciones.

Desde ese lugar múltiple, de estudiante a docente y viceversa, Francisco realiza una relectura muy afinada del libro Técnicas de Creatividad Musical. Él observa que los ejercicios prácticos y la teoría sobre la armonía y el contrapunto planteados en el libro vinculan la metodología de las técnicas de creatividad con el juego.

Soto Aparicio señala que “la columna vertebral del libro” son los “pequeños juegos”: “Técnicas de Creatividad Musical le hace honor a su nombre, porque efectivamente plantea técnicas concretas para desarrollar esa creatividad musical e ir integrando todos estos aspectos más técnicos en un camino creativo”. 

vivaldi

«Ahora qua ya tengo el concepto, ¿cómo lo bajo a tierra?»

En una palabra, el camino de aprendizaje y enseñanza del músico chileno estuvo marcado por una pregunta redentora sobre cómo exponer lo conocido: “Esto que está en la cabeza, porque ya tengo el concepto, ¿cómo lo bajo a tierra?”. No es un camino fácil, pero para la composición musical, un descubrimiento imprescindible es el del desarrollo de la percepción y el criterio.

Para lograr ese desarrollo, su conocimiento de las técnicas de creatividad musical le permitió sintetizar, convidado por el libro, “lo textural, lo melódico, lo armónico y la introducción que hace al contrapunto”, pero desde algo básico para los músicos, tanto recién iniciados como con años de trayectoria, como una línea de bajo. “Esos ejercicios, desde lo más simple, te permiten hacer una música que funcione”, resalta Francisco Soto. 

Lo que a primera vista parece sencillo, luego se complejiza, también por su sencillez. Reconciliarse con prácticas de ejercicios simples fue esclarecedor, “para mí el impacto del libro fue tremendo, porque moldeó mi forma de enseñar la composición”. El hincapié puesto en el aprendizaje lúdico y la incorporación del deseo, sin “matarlo”, fue un experimento que cambió su forma de pensar las posibilidades que encierra un libro sobre música. 

Edgar Ferrer

Con una recomendación final Francisco Soto cierra su testimonio: “Mi recomendación es que, si hay alguien que está recién encarando el camino del estudio de la música, el libro está súper recomendado, pero quizás, algo más inesperado: lo recomiendo también para personas que ya están avanzadas y ya transitaron varios caminos, pero que todavía no entienden cómo encarar la pedagogía, cómo ofrecerle un camino para desarrollar su creatividad sin a las personas que tengan el deseo de encarar un camino para desarrollar su creatividad sin que se pierda el goce”. 

El método es fundamentalmente por la vía de mezclar la creatividad con el juego, es decir, juegos musicales, creativos y prácticos que ayudan y dan herramientas para llevar a la práctica la propia intuición. Del juego vamos al cuerpo, del cuerpo, que es el lugar de lo holístico, al sentido; de lo que queremos decir, a la identidad. La reflexión es la que le abre las puertas a esta integración

La experiencia de Francisco Soto Aparicio en su camino en la música