Edgar Ferrer junto a Raúl Lavié

Por Edgar Ferrer 

La información es esencial para la subsistencia de la especie. La especie de los artistas no está en extinción, pero, por diferentes motivos, muchas personas pasan por momentos de tribulación en los primeros momentos de la formación.

La experiencia de otros puede iluminarnos. Por eso hablamos con artistas; porque creemos que son nuestros guías a la hora de pensar un proyecto. Conocer sus trayectorias y los caminos que tomaron, en algunos casos, hace muchos años; permite compartir un tipo de sensibilidad que es, a la vez, herramienta y forma de vida.

Como creemos más en los testimonios que en los maestros; el primer episodio del podcast “Referentes” está dedicado al maestro Raúl Lavié, intérprete imprescindible del repertorio musical argentino.

 

Edgar Ferrer y Raúl Lavié, sobre la trayectoria musical

Con Raúl nos conocimos en uno de los ensayos para los recitales sinfónicos que organizaba Avelino Tamargo en el Teatro Colón. Además del respeto y reconocimiento profesional que le dedico, lo aprecio personalmente como colega y amigo.

El eje principal de esta serie de conversaciones con artistas es la convicción de que la identidad cultural y la sensibilidad son los motores para lo que se va haciendo en el camino. Los primeros pasos que orientaron su carrera, la conexión emocional con las melodías, el oficio de transmitir emociones.

Lavié, al ser consultado por su vocación artística, responde que percibió que quería ser artista de forma inesperada, “no tuve tiempo de pensarlo”. Su incursión artística comenzó a los 14 años. Hoy son 74 de carrera como intérprete de las letras más paradigmáticas de la identidad porteña y nacional.

Raúl Lavié, entrevistado por Edgar Ferrer para el podcast "Referentes", abril de 2026.

En un primer momento, lo que le interesó fue otra disciplina, el dibujo. Quería ser dibujante y practicaba en las pizarras escolares. El rol y la guía de sus maestros fue decisivo para que Raúl Lavié comenzara a interesarse por la música: “En la escuela Leandro N. Alem de Rosario me escucharon por primera vez y me dijeron ‘pibe, tenés que estudiar música. Yo no quería saber nada. Mi profesor vino a buscarme a mi casa. Mi familia me llevó hasta la puerta del conservatorio. Mi mamá se quedaba esperando para cuidar que no me escapara. Ahí empezó todo”.

Más adelante, comenzó a participar en la orquesta de Héctor Varela, donde inició su camino profesional interpretando pasodobles, tangos, milongas, valses y boleros. El trayecto de aprendizaje y conexión con el repertorio de los pueblos lo fue marcando desde un lugar poco habitual entre folkloristas. “Vos me diste una canción para que yo cantara, yo me lo apropié. Mercedes Sosa y yo, los dos, nos apropiamos del tema”. Movimiento que lo acompaña a la hora de tomar decisiones artísticas hasta el día de hoy.

Referentes – Capítulo I: Raúl Lavié